5 claves para ser un turista más responsable

5 claves para ser un turista más responsable

Por Geraldine Maggi especial para Revista Latitud

Nos encanta viajar, conocer nuevos destinos, andar por esas callecitas que siempre soñamos, ver ese atardecer increíble que sólo se ve allí de esa manera y probar las comidas típicas que nos recomendaron. Ser turista hace que experimentemos cosas únicas que son propias de ese lugar aunque estemos de paso. Pero en la vorágine de estar a las corridas y de aprovechar el tiempo lo más que podamos, solemos realizar prácticas poco responsables, muchas de las cuales las hacemos sin pensar que estamos haciéndole un daño al medio ambiente.

Por eso, te dejamos 5 claves para que puedas ser un turista más responsable, sin importar a dónde vayas.

¿No son divinas las callecitas sin basura de Lagos, Portugal? ¿Qué nos impide que en nuestra ciudad también sea así?
¿No son divinas las callecitas sin basura de Lagos, Portugal? ¿Qué nos impide que en nuestra ciudad también sea así?

1 – Informate antes de viajar

Así como planificás el día que viajarás, el medio de transporte que usarás, el alojamiento en donde te quedarás, también podés averiguar acerca de prácticas responsables en ese destino. Muchas veces accionamos por ignorancia acerca de lo que hay detrás: actividades poco sostenibles, que dañan al medio ambiente, que tengan maltrato animal, que modifiquen el ecosistema, son algunas de las prácticas que tenés que evitar.

2 – Tirá tu basura donde corresponda

En varios países la basura no se tira de la misma manera que lo solemos hacer en nuestros países. Cada lugar tiene su manera de organizar la basura y ser turistas responsables significa adecuarnos lo más que podamos a ello. No importa que en tu país sea diferente, o que no sea algo a lo que estás acostumbrado, actuá acorde al lugar que estás visitando y no de dónde venís. Preguntá a la gente local cómo se organizan y colaborá haciendo lo mismo que hacen ellos. 

 Postales de Noorbeek al sur de Holanda existen como 10 contenedores diferentes para reciclar.
Postales de Noorbeek al sur de Holanda existen como 10 contenedores diferentes para reciclar.

Cuando estuve en Mheer, un pueblito al sur de Holanda, me enteré que tienen muchísimos tachos diferentes para reciclar: organico/compost, cartón, latas, y tetrabrik, papel, vidrio, plástico, ropa, pilas, bombillas, y todo lo que no va en esos cestos anteriores sería la basura. Esa basura se la lleva el camión recolector, la pesa y acorde a eso te cobran a fin de mes; aunque no era algo habitual para mí, entedí que lo era allí y debía accionar de esa manera.

3 – Cuidá el medio ambiente

Siempre, pero siempre hay que respetar el lugar a donde vamos. No sabemos cómo funciona ese ecosistema, y nuestra mínima acción puede romper todo el equilibrio. 

Cuando viví en un pueblito sueco en medio del bosque, me llamó mucho la atención que había sitios con muchos árboles talados, pegado a lugares llenos de árboles. No parecía ser una tala pareja…de a ratos aparecían kilómetros de árboles y luego nuevamente todo talado. Al preguntar a la gente local el porqué me dijeron que si bien todo el terreno se podía talar, estaba prohibido talar si había orquídeas, ya que estas flores estaban protegidas. En ese momento entendí cómo puede repercutir una acción tan enormemente, ya que si cortaba la única orquídea ese bosque desaparecía literal.

4 – Cuidá la naturaleza: no rompas el equilibrio

Si estás al aire libre y no encontrás cestos, llévate la basura con vos para poder tirarla luego en el lugar que corresponde, pero nunca la dejes allí. 

No te lleves objetos de los lugares: piedras, plantas, semillas,caracoles. Cada cosa tiene su razón de ser, y te aseguro que su existencia no está relacionada con souvenirs para humanos.

5- No consumas sufrimiento animal

Los animales no vinieron al mundo para satisfacer nuestras necesidades de entretenimiento. Un delfín en un estanque, un oso en un zoológico…los animales privados de su libertad no deberían ser motivo de disfrute en nuestras vacaciones, aunque sabemos que aún estas prácticas son muy comunes en varios lugares del mundo.

Y si te gustan los animales, te recomiendo ir a las Islas Galápagos, en Ecuador...ahí sí podrás disfrutar realmente de admirar cada especie
Y si te gustan los animales, te recomiendo ir a las Islas Galápagos, en Ecuador…ahí sí podrás disfrutar realmente de admirar cada especie

Amo los animales, y debo confesar que cada vez que viajaba siempre buscaba alguna actividad que estuviera relacionada con los animales, incluso si eran zoológicos. En ese momento no podía ni siquiera ver la crueldad que existía en ello…ya de chiquita me enseñaron que los animales estaban encerrados, en el colegio me llevaban de excursión al aberrante Zoológico de Buenos Aires ¿por qué estaría mal?. Afortunadamente, con el correr de los años entendí que no porque algo esté socialmente aceptado significa que es lo correcto, y muchas veces hay prácticas habituales en la cultura en la que crecimos quedaron obsoletas, y es necesario frenar, pensar y actuar conscientemente.

Si sos amante de los animales, andá a lugares en donde estén libres, en su hábitat natural, pero no seas partícipe del sufrimiento de un otro, sin importar de qué especie sea

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