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Salar de Uyuni – El espejo del mundo

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Salar de Uyuni

Salar de Uyuni – El espejo del mundo

Por Bruno Delmoro especial para Revista Latitud

 No soy muy fanático de las excursiones, algunos seguimos caminos pero nos damos la libertad de acortar, alargar, mutar una ruta para nuestro bienestar o gusto. Pero Uyuni te obliga a no hacerlo; este es un pueblito muy particular, debido a su pequeño tamaño, su amable gente y sus mercados un poco arcaicos pero agradables para recorrer. Sus calles pobladas pero tranquilas no aparentan mucho, pero este pueblo esconde, a mi parecer, una de las maravillas más grandes del mundo, el abismal Salar de Uyuni.

Por el abrumador flujo de extranjeros subyace el problema del precio de sus excursiones; debido a que cada persona que pisa Uyuni siente el deber de conocer esa enorme mamushka de paisajes y diversas paradas.

Las excursiones se dividen en 3 (1,2 y 3 días); todas con sus respectivas comidas y paradas de fotografía.

El primer día consta de dos de las paradas más famosas. La primera, el cementerio de trenes, ubicado a pocos km de Uyuni. Un punto fotográfico enorme donde te ves obligado a sacar tu punto creativo para conseguir fotos y videos que merecen permanecer en tu galería por mucho tiempo (por no decir para siempre). 

Salar de Uyuni

Como segunda parada aparece el Museo del Hotel de Sal junto al monumento del Dakar y la famosa parcela de sal repleta de banderas provenientes de cada rincón del mundo. 

Como última parada del primer día nos encontraremos literalmente en el medio del salar. Por momentos es abrumador pero por otros majestuoso, la misma curiosidad te lleva a intentar divisar un límite, el cual claramente no encontrarás; acá comienza la sesión fotográfica que muchos ven por internet, jugando con las dimensiones y distancias para darle vida a un insignificante Tiranosaurio Rex de plástico, intentar aparecer desde dentro de una botella de agua. Generar nosotros mismos el efecto espejo o que nuestros cuerpos se eclipsen con el sol que se va cándidamente escondiendo en el ocaso.

Salar de Uyuni

En caso de haber contratado una día de excursión regresaremos a Uyuni, caso contrario la misma empresa es quien proveerá un hostal para luego comenzar bien descansados el segundo día. Cabe destacar que alrededor de cada día la empresa te brinda desayuno, almuerzo y cena. En consecuencia, ante la lógica colectiva, la cantidad de días que contratemos será igual a los que no gastaremos dinero, ya que tendremos cubierto comida, transporte y alojamiento.

El segundo día arranca, en apariencia, como cualquier otro, madrugando en la bonita Uyuni, un hostel cálido, repleto de sonrisas y buenos días; el desayuno se hace presente para la recarga de energía y así emprender nuevamente viaje rumbo al salar. Esta vez ingresamos al parque nacional “Laguna Colorada”; preparamos cámaras para captar a los flamencos al vuelo o simplemente estáticos en sobre el agua.

Salar de Uyuni

Estas lagunas tienen una particularidad, constantemente están rodeadas de montañas coloridas, y un desierto que aparenta una magnitud tal como para acompañar codo a codo a este hermoso y majestuoso salar. 

Además de las lagunas, dunas, los flamencos y las exuberantes montañas en este parque yace la particular “Roca Árbol”, una piedra que parece haber sido tallada por los mismísimos pueblos originarios, pero descansando en el medio del desierto, esta Roca se sitúa en compañía de otras formaciones que la rodean y te invitan a escalarlas para obtener una mejor vista de este hermoso panorama.

Si la excursión es de 2 días, aquí comienza el regreso a Uyuni y fin de la excursión. De lo contrario…

En medio de la inmensa noche se deja ver el Hotel de Sal (otro aparte del museo ya visitado anteriormente), ahí pasaremos la fría e irrevocable noche; con pocas luces, pero compañía de sobra. 

Salar de Uyuni

En mi caso particular el segundo día lo compartí con 1 chico y 3 chicas de Corea del Sur y 1 chico de Japón, así que me parece innecesaria la aclaración de cuán nutritiva fueron nuestras charlas. El intercambio de culturas nace casi al instante de subirte a la camioneta, así que el trajín de viajar me dejó 5 nuevas amistades, 2 de ellos fans de el mate.

4 am suena el despertador. Debido a que la primera parada del último día son “Los Geisers del Tatio”, el escandaloso horario para despertar se excusa con que el Géiser necesita ser visto a tempranas horas, para evitar que el viento del mediodía cambie la dirección de los vapores expulsados por ellos. La belleza de esta parada es directamente proporcional al mal olor; aprovechó para explicar que estos “mini volcanes” expulsan gases como metano y azufre, los cuales causan ese curioso olor. Seré más explícito, esa belleza está rodeada de flatulencias. 

Salar de Uyuni

Alegres por la vista y con una mano en la nariz emprendemos camino hacia el Desierto de Dalí, el cual está abrazado por muchísima historia y unas de las tantas causas por las cual me planteo qué tan chiquitos somos.

Una relajante y artística parada técnica en este camino, las termas naturales. La única tarea aquí es relajarse en una pileta natural que acelera el tiempo, así que antes de que lo percibas, llega el grito del guía para seguir camino a la frontera con Chile, Atacama.

 Acá el grupo puede tal vez dividirse en dos. Los que pagan un plus para cruzar hacia el país costero, y los demás que regresan a Uyuni.

Salar de Uyuni

En mi caso particular regrese a Uyuni lleno de nuevos conocimientos y amigos en mi mochila, emocionado y a la vez atónito por la cantidad de paisajes que fueron rodeando mis días. Mi peculiar, y espero que común pensamiento es que vale muchísimo la pena hacer un esfuerzo económico para pagar la excursión. Ya sea de un día o 3, será una nutritiva y relajante experiencia.

La incertidumbre de saber si al seguir mi viaje por Bolivia me encontraría con un paisaje mejor era una constante intermitencia, ¿La respuesta? Les sorprenderá.

Bruno.

MORRO DE SÃO PAULO

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MORRO DE SÃO PAULO

MORRO DE SÃO PAULO

Por Raul Quiñonez especial para Revista Latitud

Los faros han sido siempre un ancla de inspiración para cualquier viajero. Esa construcción cilíndrica nos indica la proximidad de la costa para los barcos pero también, en algunos casos, son símbolos emblemáticos desde donde se inspiran versos y trovas.  

La Bahía de Todos los Santos, en el Estado de Bahía, nos regala por partida doble, dos de estas estructuras. Una muy icónica, el Farol da Barra, en la ciudad misma de Salvador. Y el otro, menos pretencioso en el extremo norte de la Isla de Tinharé, en la punta del Morro de Sao Paulo.

Esta villa, ubicada a dos horas de Salvador en Catamarán fue el destino escogido en esta oportunidad. Y como siempre, todo comienza con el mismo viaje. Es que el rugir de los motores de la nave marítima, el desamarre del pontón y el lento alejamiento de la costa, nos permite una vista maravillosa de Salvador, con sus edificios altos, su zona baja y alta y el icónico elevador Lacerda, como testigo del hasta pronto. 

MORRO DE SÃO PAULO

Morro de Sao Paulo no tiene autos, ni caminos pavimentados, por lo que solo se puede llegar en avión o en catamarán. Existen transfers directos desde el aeropuerto de Salvador a Morro de São Paulo. Los catamaranes tienen una frecuencia de dos por día y salen frente mismo al Mercado Modelo, en la zona baja de Salvador. El viaje de dos horas, es la formas más usada y fácil de llegar. Existe otra que es en bus, hasta Valenca y de ahí en barco hasta Morro, pero demora mas y hay que hacer trasbordo

Esta era mi segunda vez en Morro, volvía después de 10 años y aunque sigue siendo maravillosa la naturaleza y el paisaje que rodea a la villa, ha cambiado mucho. Vamos por parte.

No todos los días uno anda en alta mar en catamarán, por lo que este viaje de dos horas es el presagio de momentos inolvidables por venir. El oleaje a mar abierto y la posibilidad de estar en cubierta bajo el intenso sol bahiano, es de por sí encantador. Así que bronceador y abundante agua facilitan el traslado. Conviene siempre estar hidratado, pero conviene más usar bronceador para apreciar luego la mutación del color de nuestra epidermis. Vaya que lo queremos, con lo narcisista que andan estos tiempos!!

MORRO DE SÃO PAULO

A medida que uno se va acercando lo primero que se divisa es el faro blanco, de un blanco intenso determinado por el movimiento del sol a lo largo del día; y a medida que uno se acerca, el Morro hace presencia. Existe un pequeño muelle, que sirve de puerto tanto para los catamaranes que vienen de Salvador, como a los pequeños barco-taxi que te llevan a visitar otras playas de la isla.  

Es en la llegada misma, con todos los viajeros bajando con sus maletas y mochilas cuando se percibe ese sentido de inconsciente colectivo por el que todos llegamos a Morro de Sao Paulo. Buscamos mar, arena, naturaleza y porque no vida nocturna, todo junto en la misma playa. Solo chinelas, remeras y shorts serán nuestra etiqueta elegida, pues la arena, y el mar, nos acompañarán en todo momento. La belleza de la isla es tal, que hasta el mismo emperador Pedro II, la visitó en varias ocasiones.

La Villa es pequeña, con no más de 7.000 habitantes, que hacen de la misma un lugar tranquilo y apacible, ideal para descansar y relajarse. Las playas de la Villa está divididas por números subsecuentes. Y así, a la primera playa, le siguen la segunda, la tercera y la cuarta, esta última, también llamada do Encanto. Sobre la línea de playa se ubican todos los lugares de esparcimiento, ocio, comidas y posadas y hoteles. 

MORRO DE SÃO PAULO

En la primera oportunidad cuando estuve, era todo más sencillo y menos organizado. Hoy las cosas han cambiado y se ha vuelto mucho más comercial y turístico. Pese a las restricciones por COVID19 y a que noviembre no era el mes turístico por excelencia, podía percibirse que había muchos turistas. La diferencia radicaba en que casi el 100% de los turistas eran brasileños. Esta vez, Morro nos era esquivo con las diferentes lenguas, ya que normalmente muchos europeos la visitan.

El eje sobre donde gira todo es la Segunda Playa. Ahí están los lugares de música en vivo que desde el mediodía y hasta adentrada la noche se suceden de bar en bar. Igualmente hay shows y performances, por lo que aburrirse será imposible. La Segunda Playa, no es grande y tiene la ventaja que un arrecife y rocas la rodean como a 100 metros de la costa. Así, las olas rompen lejos de la costa y llegan tan suaves, que es posible estar sentado en el agua. Es una playa ideal para quienes viajan con niños. Además, el agua es super transparente y se ven peces pequeños que zigzagueantes se escapan a cada paso que damos. 

Para quienes buscan más tranquilidad y sosiego, está la Cuarta playa, donde la oferta hotelera es menor, los bares no abundan tanto como las otras y la playa es mucho más larga y el mar más bravío. Algunos resorts de porte más grande se ubican en esta playa y según comentarios sin confirmar, tienen servicio all inclusive. 

La variedad de excursiones y paseos ofrecidos demandan planificar bien qué queremos ver o hacer. Hay tirolesa desde la punta del Morro, donde cualquiera que busque adrenalina terminará en las aguas de la Primera Playa. Se puede optar por paseos a caballo, viajes en lanchas, todo siempre en la zona de la Villa. En este marco, los bares de música chill out para ver los atardeceres son recomendables. Existen dos bares. Uno de ellos ofrece servicios de lanchas incluidas y sin costo. En tanto que el otro está en una de las laderas del Morro. Si bien la infraestructura no era muy buena, presumo que era por las restricciones de la pandemia. Una de las actividades recomendables es apreciar el atardecer, con buena música, piscina y rodeado de una exuberante y bien conservada vegetación.

MORRO DE SÃO PAULO

Para quienes quieran aventurarse más, hay excursiones para recorrer la isla. Son de día entero o si lo prefieren de medio día. Algunas son tracking de más de 10 kilómetros atravesando pura mata atlántica, la playa de Guarapua, totalmente desierta, salvo algunas barracas, para aprovisionarse de agua, ya que el calor es intenso. Lo bueno es que el agua es un poco más templada y más clara. Igualmente, existen excursiones en pequeños barcos, para visitar las piscinas naturales de Moreré y Boipeba. Las cuales están más alejadas. En estos paseos se puede bucear y comer pescado super fresco, ya que aldeas de pescadores acompañan el tour. Si los lectores de este artículo aman las playas, no pueden dejar de visitar estos atractivos naturales. Existen también excursiones para observación de ballenas, pero solo entre los meses de julio y septiembre, que es cuando vienen a las aguas cálidas a procrear. Es uno de mis pending issue. Será la próxima? Ojalá así sea. 

Importante mencionar que todas las excursiones salen de la Tercera Playa y que muchas veces dependen de la marea, por lo que conviene concertar con anticipación.

Cuando visité por primera vez Morro, la experiencia de las fiestas en la noche, en plena playa y al son de buena y ruidosa música brasileña y electrónica era el momento culminante del día. Hoy eso ya no existe como tal. No es que haya desaparecido la vida nocturna, solo que ahora se hacen en ciertos lugares, donde tienen costo y no siempre son en la playa misma. Es cuestión de asesorarse.

Finalmente, mencionar que lugares para comer hay para todos los gustos y precios. En una visita a Bahía, no puede estar ausente la Moqueca de Camarón, comida típica cocinada con aceite de dende, y leche de coco. Generalmente llega a la mesa en grandes recipientes, por lo que es una comida recomendable para dos o más personas. Una delicia. 

MORRO DE SÃO PAULO

Y volviendo a la naturaleza, esta vez me tocó luna llena en la última noche. Una verdadera pasada. El brillo de la luna reflejado en el mar desde el infinito hasta la suave y sonora llegada del agua en mis pies. Esa noche, recordé que había escuchado ya antes que la naturaleza nos regala tres sonidos, el del viento, la lluvia y el oleaje. Esa pasión irresistible por el agua de mar rompiendo en la costa, es la recarga de energía que hace nuestra vida más llevadera, aún en estos atribulados tiempos que nos toca vivir.

Waqrapukara, Paraje secreto del Cusco

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Waqrapukara

 

Waqrapukara, Paraje secreto del Cusco

Por Mauricio Alexander Lopez Portocarrero especial para Revista Latitud

Hablar del Cusco, es hablar de la capital arqueológica de América. En Julio del 2019 pude conocer la hermosa región del Cusco, y con ella una de las siete maravillas del mundo moderno “Macchu Picchu”. Es una joya de la arquitectura Inca que perdura a pesar de los años y demuestra la gran ingeniería que llegaron alcanzar los pobladores del Imperio Incaico. Construyeron un santuario encima de una montaña, que no es poco, un santuario que debe de llenarnos de orgullo a todos los latinoamericanos.

Waqrapukara

Pero en esta ocasión no hablaré de Macchu Picchu , ya que la región del Cusco tiene innumerables parajes que te dejan asombrado y a la vez enamorado de la belleza de los distintos lugares que tiene por ofrecer. Una región donde se pueden percibir los diferentes pisos altitudinales, puedes estar en una montaña con nieve como también en un lugar cálido o sentir las gotas de lluvia  recorrer tu cuerpo. todas las sensaciones se mezclan en la fabulosa tierra inca.

Por consecuencia de esta pandemia que afectó a todos, incluyendo a los amantes de los viajes, tuve que suspender mi visita programada para abril del 2020. Tuve que postergar el  increíble “Waqrapukara”.

Waqrapukara

Su significado en español es “fortaleza de cuerno” o “fortaleza en forma de cuerno”, debido a las formaciones rocosas que constituyen este recinto. Este misterioso lugar es desconocido por la mayoría de los viajeros.

Antes de que finalice el año 2020, y con la reapertura del turismo en el Perú, no lo pensé dos veces y  me fui. Era la oportunidad de ir donde mi corazón y mi espíritu viajero dictaban, es así que partí rumbo a cumplir uno de mis sueños, conocer “Waqrapukara”.

Llegué el 31 de diciembre, justo antes de que finalice el año. quería recargar energías en la ciudad Cusco, luego de conocer otros lugares emblemáticos, de los que les hablaré en otra ocasión. Llegó el día esperado, no hubo problemas en contactar una agencia de turismo que se encargue del traslado ya que el turismo se promocionaba con fuerza y los turistas no abundaban.  La minivan me recogió del hotel a las 4:00 am. Hicimos una parada en el distrito de Cusipata en la provincia de Quispicanchis, para tomar el desayuno alrededor de las 6:00 am. Luego seguimos hasta la comunidad de Santa Lucía, distrito de Pomacanchis en la Provincia de Acomayo, una comunidad perteneciente al Cañón del río Apurímac y el punto de entrada más cercano hacia Waqrapukara.

Waqrapukara

 la caminata comenzó  a las 9:30 por el aún existente qhapaq ñan o camino Inca. Nos movimos paso a paso por las montañas rocosas y llenas de vegetación del Cañón, uno de los más profundos del mundo por cierto. Sorteamos canales de agua que descendían del pico de las montañas, la geografía de este paraje cusqueño era muy particular.

El camino inca se sigue ascendiendo ascendiendo  por las montañas, hasta que se logra por fin ver piedras sobrepuestas cuidadosamente una sobre otra. Llegando a la cima la fatiga se esfumó y nuevamente se me lleno el cuerpo de energías. Alrededor de las 11:40 había llegado a la fortaleza de Waqrapukara ubicada alrededor de 4300 msnm. En ese momento sentí que todo el esfuerzo depositado valió la pena. Subí por las escalinatas al centro del recinto, para apreciar su espléndida arquitectura que, según los estudios, fue obra de los  Kanchis, un pueblo conquistado por los Incas, habitantes de este sector del Cusco.

Waqrapukara

Al llegar me pregunté el porqué del difícil acceso a estas construcciones, y por qué construirlas en la cima de las montañas. Pensé que la conexión con la naturaleza y estar más cerca al cielo podría ser la respuesta. Me senté por un momento a contemplar este lugar, del que solo me quedó decir ¡Que increíble!; 

Teníamos que volver nuevamente a la minivan ya que el mes de diciembre es temporada de lluvias y se acercaban nubes a lo lejos, aunque no sin antes agradecer a la Pachamama o Madre Tierra  por todo.

El descenso no fue tan complicado todo el grupo partió a la 1:00 pm. Llegamos a las 2:45 pm para nuevamente enrumbar a la ciudad del cusco, con la satisfacción haber conocido este maravilloso lugar llamado “Waqrapukara”.

Revista- Edición Enero 2021

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enero 2021

Somos Latitud

La revista Latitud es un proyecto que nace en Buenos Aires, Argentina, de la mano de Enzo, de Respira Argentina y Fede, Trotador de Mundos, quien escribe.
Comenzamos algunos meses atrás con una idea concreta pero poco clara sobre una comunidad de viajeros.
Con el uso y el paso de los meses fue mutando y se convirtió en lo que es hoy en día, un canal abierto para que los viajeros experimentados compartan su historia con quienes están comenzando a armar la suya.

Si bien los que hacemos el formato, recopilación y promoción de esto somos nosotros, Enzo y Fede, son los viajeros, nuestros colaboradores, quienes le dan vida y, además, marcan el horizonte hacia donde dirigirnos.
Este es el primer ejemplar de lo que esperamos sea el puntapié inicial de un perpetuo medio de comunicación, abierto y constante en nuestra comunidad de viajeros.
Se lo dedicamos con mucho afecto a todos los que, sin ningún interés más que el de ayudar, llevan adelante cada una de nuestras notas.

¿Por qué viajamos?

Lo hacemos todos de diferente manera, algunos con más frecuencia y otros cada tanto. Unos buscamos aventuras, experiencias excitantes y choques culturales, y otros sólo el descanso o tal vez la contemplación. No hay una regla única para esto, los motivos varían tanto como la cantidad de viajeros en movimiento.
Elegimos un destino de acuerdo a lo que creemos que necesitamos aunque a veces no sepamos bien que es. El exceso de trabajo, la necesidad de realización personal o tal vez un desamor son sólo algunos de los motivos que nos impulsan a embarcarnos hacia nuevos horizontes. En otras palabras cuando detectamos la incomodidad tácita de nuestro día a día nos obligamos a buscar un panorama diferente que nos muestre en perspectiva lo que ya creemos saber.
¿Por qué viajamos? es una de esas preguntas sin respuesta. Es algo tan subjetivo como cualquier otra situación de expresión humana, como una manifestación artística.
No importa cual sea tu motivación, sino que elijas ampliar tus fronteras. Descubrí tu camino, Descubrí tu latitud.

Federico Petrocco

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La virgen del cerro: Una experiencia de Fe

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Virgen del Cerro

Turismo religioso

La virgen del cerro: Una experiencia de Fe

Por Agostina Garnica especial para Revista Latitud

Corrían las 7 am de un día nublado en Salta Capital, ya había desayunado y estaba lista para empezar un día lleno de sentimientos y emociones. 

Tome un taxi sobre la calle Buenos Aires y le indique al chofer que me acerque al santuario de la Virgen, una forma más corta de decir su nombre original que es: Santuario de la inmaculada madre del divino corazón eucarístico de Jesús. 

Nos llevó diez minutos llegar a los pies del cerro, en el barrio Tres Cerritos, ubicado en el norte de la ciudad. 

Se puede subir de tres maneras diferentes: a pie, en colectivo o en camionetas particulares. Cabe destacar que el ascenso es gratuito de las tres maneras.

Virgen del Cerro

Subí en colectivo y en un abrir y cerrar de ojos ya estaba arriba. No puedo describir con palabras lo que sentí cuando puse los pies sobre la tierra. Intentaré contarles con las palabras más simples para que imaginen el ambiente. Te sentís en una burbuja de paz, armonía, amor y por sobre todo silencio. De esto último quiero contarles más adelante. 

Las personas llegan de todos lados: de pueblos cercanos, de provincias lejanas y hasta de países aledaños. Y es que para la fe no existen fronteras. Había más de 3.500 esa vez,  que es un número que cuesta creer. ¿Y saben por qué? Porque a pesar de la cantidad de gente que hay (que no te das cuenta porque el lugar es lo suficientemente grande) el silencio es abismal. Se escucha el silencio, se siente.

Hay un sendero delimitado por palos de madera donde la gente hace fila para poder ingresar a la capilla, ahí está la imagen de la Virgen del Cerro. Es pequeña, hermosa y brillante. Déjenme contarles algunas cosas increíbles que sentí y que vi: Vi cómo absolutamente todas las personas se emocionaban, tanto las que estaban en la fila como las que llegaban a la capilla, y muchas no sabían el porqué. 

Virgen del Cerro

Vi los miles y miles de rosarios de todos los tamaños y colores colgando de los árboles que la gente va dejando como ofrenda.  

Sentí el aroma a rosas que inunda todo el cerro y que viene y va como una ráfaga.  Me llamó mucho la atención porque no vi plantas de rosas. 

Después de entrar a la capilla y contemplar la imagen de la virgen, salí dejando paso a otras personas y me senté esperar que se hicieran las 12, horas cuando se da comienzo al Rosario.

Luego de eso toma protagonismo María Livia. Para los que no la conocen, ella es una vidente que recibió varios mensajes de la virgen María y quien le encomendó la creación del santuario. 

Todos nos pusimos en fila. Ella pasa frente a cada uno, acerca su mano junto a un rosario al hombro de cada persona. Hay quienes inmediatamente después se desvanecen, “caen en el descanso” como ciertos fieles lo llaman. Otros lloran, otros quedan como “dormidos”, algunos ríen, otros se marean. Al restablecerse, confiesan haber sentido la presencia de la Santísima Virgen María. 

Detrás de cada turista se pone un colaborador por si la persona cae. Hay gente que va con pedidos especiales, mujeres embarazadas, personas con alguna enfermedad, ancianos, bebés, niños.

Virgen del Cerro

Es que esto es de creer o reventar, porque les cuento que apenas María Livia tocó mi hombro, automáticamente me desvanecí y me vi en el piso, en un mar de lágrimas y sin saber porque. Lo que sí sé es que después sentís paz y liberación.  

Volvería mil veces más, porque esa paz y armonía jamás la volví a sentir. Me sentía en el limbo, y eso no me paso solo a mí, todos los que estaban ahí sintieron lo mismo. 

Con esos sentimientos, me puse a contemplar desde un mirador natural la vista panorámica de la ciudad de Salta, que nunca deja de sorprender. Si tienen la oportunidad de ir a Salta, les recomiendo visitar este cerro. 

Confiá y entregate. Sé resiliente. Tengas la religión que tengas, sabé que la fe y el amor existen y no hay nada más lindo que eso.

Praga, Otra mirada

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Praga

Praga, Otra mirada

Por Claudia Stavron especial para Revista Latitud

Corría el mes de agosto de 1968. Medio millón de hombres entraron a Checoslovaquia y la conquistaron en pocas horas. Rusos, polacos, búlgaros, alemanes, húngaros, eran las fuerzas del Pacto de Varsovia. Armados, con sus tanques, invadieron, pensando que llevaría cuatro días dominar al país. Pero la resistencia se mantuvo durante ocho meses.

Los dirigentes checoslovacos pidieron a la población que no ofrecieran resistencia violenta, porque sería un suicidio.

El poderío de las tropas era tan impresionante que enfrentarlos sería un suicidio. Los dirigentes pedían al pueblo soportar sin violencia. Pero salieron a las calles a manifestarse, pancartas en mano con el lema “Go home, Ivan”, que podría traducirse como “Rusos fuera”. Intentaron estrategias para confundir a los invasores, como sacarle el nombre a las calles. El toque épico lo agregó un mártir, Jan Palach, de 21 años, quien se suicidó prendiéndose fuego el 16 de enero de 1969 en la plaza de San Wenceslao de Praga. Con este gesto desesperado, el estudiante pretendía mostrar su más viva indignación contra la invasión de Checoslovaquia por los soviéticos, que había terminado con las reformas democratizadoras. A partir de ese momento, Palach se convirtió en un símbolo de la famosa “Primavera de Praga”.

Praga

La ciudad dorada, la de las cien torres…inmortalizada en “La insoportable levedad del ser”.

Si me preguntan por qué elegir Praga como destino… No hay un solo porqué. Por romántica, por deslumbrante, por su belleza diferente, porque caminarla es atravesar su rica y dolorosa historia milenaria, por distinguirse de las demás capitales… Y por qué no, por su cerveza.

Ubicada en el corazón de Europa central, sobre el río Moldava, en realidad quedó marcada a fuego por haber sido parte de sido dominada por la URSS durante tantos años. Pero trascendió más aún con ese instante breve de la historia, cuando intentó lo que parecía imposible: democratizar el socialismo. 

El convulsionado siglo XX

Una larga historia que data de siglos. Muchos pueblos e imperios pasaron por aquí. En el siglo XX fue muy golpeada por las dos guerras mundiales y la dictadura nazi.

Terminada la segunda guerra, en 1946, el partido comunista checo ganó las elecciones. Dos años más tarde, un golpe de Estado lo convirtió, además, en la única fuerza política.

Desde ahí en adelante, el país formó parte del Pacto de Varsovia, lo que la ubicaba en el bloque socialista contra Occidente, y desde el COMECON, especie de Mercado Común integrado por los satélites de la Unión Soviética. La doctrina de la soberanía limitada permitía al Pacto de Varsovia intervenir en el territorio de sus miembros si el socialismo se veía amenazado. Y así fue.  

Praga

La primavera de Praga

Todo comenzó en enero de 1968, cuando el líder comunista Alexander Dubček implementó en Praga nuevas reformas con la intención de aumentar la participación del pueblo en la política, y permitir mayor libertad de prensa y cultura. Un socialismo con rostro humano.

Como parte de esas medidas, decían que los comunistas no debían ocupar el poder contra la voluntad del pueblo. En consecuencia, se permitió la fundación de partidos no comunistas. Las reformas de Dubcek tuvieron un rápido eco en otros países socialistas.

El objetivo era democratizar el socialismo. El resultado fue el renacimiento de la libertad política y cultural que los dirigentes del partido leales a Moscú le habían negado por mucho tiempo al pueblo. Floreció la prensa libre, los artistas y escritores comenzaron a expresar sus ideas.

 La mayor alarma en el gobierno de Moscú fue cuando proclamó que quería crear “una sociedad libre, moderna y profundamente humana”. Fueron tiempos realmente primaverales! Reinaban la esperanza y el optimismo. 

Obviamente, duró poco. La reacción fue inmediata: Moscú se propuso terminar con esto, y lo llamó “salvar el socialismo en Checoslovaquia”, supuestamente amenazado por fuerzas contrarrevolucionarias. “Podríamos ocupar el país entero en 24 horas” fue la advertencia. El Pacto de Varsovia efectuó maniobras militares en territorio checoslovaco entre el 20 y el 30 de junio.

Hubo actos esporádicos de violencia y varios suicidios de protesta y de inmolación (el más famoso fue el de Jan Palach), pero no hubo resistencia militar.

 La invasión soviética aplastó sueños de cambio, de libertad…dejando paso nuevamente a la opresión. Y dejó al desnudo, frente al mundo entero, el totalitarismo soviético, en plena guerra fría. Por eso, típico de los regímenes autoritarios, fue la propaganda, en este caso, justificándose con excusas como que los soldados habían sido enviados para restaurar el orden, y dando a entender la aprobación del pueblo. Había un miedo oculto, y era cuán contagioso podría ser esto en las demás repúblicas de la URSS.

Praga

Rápidamente la Unión Soviética controló Checoslovaquia. Sus tropas permanecieron estacionadas en el país hasta la caída del comunismo, a pesar de que en un principio su presencia iba a ser “temporal”. En Praga se impuso un gobierno formado por comunistas ortodoxos.

 Inmediatamente pusieron en marcha la llamada “normalización”, es decir, una simple vuelta al estalinismo. Dubcek fue sustituido por Gustáv Husák, y el Partido Comunista expulsó a un 21,7% de sus afiliados, simpatizantes de la Primavera de Praga. Esta política represiva se vio acompañada de la crisis económica que afectó al país en las siguientes décadas.

Bienvenida Perestroika

Durante los años ochenta, el líder soviético Mijaíl Gorbachov puso en marcha un proceso de apertura política conocido como Perestroika, con el objetivo de democratizar la URSS. Este cambio impulsó en Checoslovaquia la reivindicación de una mayor libertad.

A finales de 1989 y tras la Revolución de terciopelo, se inicia un período de manifestaciones pacíficas que comienzan el 17 de noviembre de 1989 en Praga, las cuales llevaron al fin del comunismo.

Mientras tanto, caía el símbolo más poderoso de la Guerra fría. Miles de alemanes orientales se concentraron frente al Muro de Berlín, comenzando a derribarlo.

La reunificación alemana fue el principio del fin del régimen y luego el derrumbe del bloque soviético.

En 1993, dado el creciente nacionalismo eslovaco, se produjo el desmembramiento de Checoslovaquia en dos países: la República Checa y Eslovaquia.  Praga se convirtió así en la capital checa.

Praga

Datos de Interés para el Viajero

Si su historia no es lo que más te atrae, podés elegir a Praga por su belleza natural, su río, sus edificios medievales, y los imperiales, sus calles, sus plazas.

-Comer y hospedarte en Praga resulta bastante más económico que en otras capitales. Hay precios para los bolsillos de viajeros gasoleros. 

-Recorrerla es muy fácil. Es una ciudad perfectamente caminable, atractivamente caminable.

-Está en el corazón de Europa, y además muy bien conectada por todas las vías, especialmente por avión y por tren.

Atractivos Turísticos 

El Castillo de Praga: es el monumento cultural e histórico nacional más importante, símbolo de más de mil años de desarrollo del estado checo.

Construido en el S IX. Se trata de un conjunto monumental que incluye: el Palacio Real, residencia de los reyes de Bohemia, de los emperadores del Sacro Imperio Romano Germano.

El ayuntamiento y la plaza de la ciudad vieja

Tuve la suerte de haber ido en verano, y ver decenas de puestos de artesanías y comidas típicas. En ellos podés probar su cerveza, riquísima, de las más famosas del mundo! Y ni hablar de sus salchichas!

La plaza es el centro de la vida pública, con la iglesia de Nuestra Señora de Týn. Aunque quedó tapada tras las fachadas de las casas, sus torres se destacan de todos lados.

El impresionante reloj astronómico construido en la Edad Media, está formado por un cuadrante astronómico, un calendario y una serie de esculturas góticas que lo adornan y que, cada hora en punto entre las 09:00 y las 21:00 horas, se mueven representando su papel: muerte, lujuria, vanidad y codicia. Tras ellas, aparecen los Doce Apóstoles tras una ventana.

El puente de Carlos: tan hermoso!! Dicen que fue el mismo emperador Carlos IV que puso su primera piedra. Fortificado por ambos extremos con torres. Mide 516 metros de largo y casi 10 metros de ancho.

De un lado hay dos torres, de la parte de la Ciudad Vieja. En la entrada al puente ves la puerta gótica más bella de Europa, terminada antes de 1380. El puente fue progresivamente adornado con esculturas de 30 santos desde 1683 a 1928.

Praga

La Plaza Wenceslao: su nombre es en honor al patrón de Bohemia. Es el lugar donde el pueblo realiza manifestaciones o celebraciones.

En uno de sus extremos se encuentra el Museo Nacional Checo .

El cementerio y el barrio judío: es una visita obligada, no por su belleza, que la tiene y mucho, sino por su historia. 

Las Cervecerías: los expertos cerveceros dicen que son las mejores cervezas de Europa, entre ellas la Pilsen. Encontrás bares, sitios de cata, y fábricas de cerveza por toda Praga.

Por último, subir a algún mirador o a alguna de las colinas cercanas a la ciudad,  y contemplar las hermosas torres y campanarios que destacan entre los edificios, razón por la cual se la conoce también como stověžatá, es decir, Praga la ciudad de las cien torres. 

Conclusiones

Para mí visitar un destino sin saber nada de él, no es lo mismo. Sus historias los convierten en más atractivos. Caminar calles y rincones que no están vacíos, que no son puestas de set de filmación.

Por allí transitaron héroes anónimos que muchas veces cambiaron la vida de un pueblo. Alguno pudo haber sido el abuelo del mozo que te sirvió un café, contándote las glorias de sus ancestros.

 Indagando más sobre la famosa “Primavera de Praga”, encontré argumentos para entenderla, para recorrerla con otra mirada. 

Sus calles, las pintadas en las paredes, los barrios de las afueras, su gente, su vida cotidiana, no dicen lo mismo que sus grandes construcciones, puentes, castillos, palacios e iglesias. Porque detrás de reyes y príncipes opulentos, siempre están los pueblos, en los que queda la marca de la opresión, de las injusticias sociales, de la pobreza.

La Primavera de Praga fue un ejemplo que trascendió.

 Duró poco, sin embargo generó una atracción en el mundo. Era llamativo y jugado…ese intento de combinar socialismo con democracia. Algo único en la historia de Europa.

Visitá Praga. Bohemia, pintoresca, bella. Pero conocer antes su historia, te dará otra perspectiva. Ni “insoportable” y mucho menos “levedad” de seres que se jugaron la vida, en tiempos y espacios, donde la guerra fría no daba lugar a la libertad. 

Otro destino para mi lista, de esos que dejan huella.  

Villa La Angostura

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Villa la Angostura

Villa La Angostura

Por Federico Petrocco especial para Revista Latitud

La Patagonia Argentina es la máxima expresión de la belleza escénica. Es lagos cristalinos de agua turquesa, rodeados de abundantes bosques de pinos decorados con coloridas flores salvajes. Con un horizonte imponente también, de tonos tierra y picos nevados.
Es el sonido de una cascada llena de energía y al mismo tiempo la serenidad del canto de las aves. Es también sabores artesanales, dulces de bayas, chocolates y carnes ahumadas. En resumen, es naturaleza en primera persona y, para los ojos del viajero, es además aventura plena.

Villa la Angostura

La Villa

En este texto voy a tomar como punto de referencia una pequeña ciudad que, para mí, es el resumen de todo esto, Villa La Angostura.
Se trata de un pequeño pueblo a unos 80 km al noroeste de Bariloche, la ciudad más cercana al aeropuerto.
El tamaño exacto de su casco urbano no lo recuerdo, pero no debe ser más extenso que 5 cuadras, más sus calles laterales.
Es pequeño pero tiene de todo, desde locales gastronómicos de pizzas o minutas hasta refinados restaurantes de comidas regionales. Tiene también comercios de recuerdo turísticos que en su mayoría venden artesanías, dulces, cervezas o escabeches.
No se puede dejar pasar una tarde sin tomar un chocolate caliente con una torta galesa en la pastelería más importante de la villa, Cucú Schulz.
Completan el paseo comercial los lugares dedicados al equipamiento que las actividades que la región requieren.
Alquiler de bicicletas, venta de insumos fotográficos y un sinfín de opciones para el sky, la actividad cabecera del invierno Patagónico, son algunos de los principales.

En el segundo cordón del casco histórico podremos encontrar una increíble variedad de posadas y hoteles. Los más chicos o familiares son los que están a mano y, en la medida que nos alejamos se comienzan a ver exclusivos resorts.

Villa la Angostura

¿Qué se puede hacer?

La diversidad de actividades que la Patagonia tiene para ofrecer no tiene comparación con cualquier otra región de la Argentina. Cerca de La Angostura uno puede encontrar ríos, lagos, playas, montañas, bosques, y un sin fin de actividades naturales.

El Bosque de los Arrayanes

El Parque nacional Los Arrayanes, como su nombre lo indica, está dedicado a proteger este tipo de árboles tan particulares y además únicos en el mundo, los arrayanes.
Se puede llegar al parque por dos caminos que parten desde la Bahía brava, a 12 kilómetros del sitio.
El primero es un corto trayecto en ferry por la bahía San Patricio. El otro es el más interesante, se puede hacer a pie o en bicicleta, con guía o por cuenta propia y atraviesa 12 kilómetros de hermosos bosques antes de llegar a Arrayanes.

Recorrido de los 7 lagos

Es el más completo y popular de La Angostura, aunque sólo los más osados se animan a hacerlo completo en bicicleta. Su recorrido tiene un poco más de 200 kilómetros entre la ida y la vuelta.
Lo que resulta interesante de esta ruta es que da la posibilidad al viajero de integrar lo mejor de la región de un solo tirón. Los paisajes que acompañan el recorrido son hermosos de principio a fin, casi sin excepciones. Se lo llama el camino de los 7 lagos sin embargo, en el camino, se bordean más de 7, ellos son los lagos Nahuel Huapi, Correntoso, Espejo, Escondido, Villarino, Falkner, Hermoso, Machónico y Lácar.

Villa la Angostura

Cerro Bayo

Este lugar se disfruta diferente de acuerdo a la temporada en la que se lo visite. En invierno es exclusivamente un importante centro de ski. Si no se es un amante de este deporte es recomendable visitarlo fuera de esta temporada, cuando se podrá disfrutar con mucha más libertad sus recursos naturales.
Cómo casi todo en La Angostura, se accede a través de un bosque. Desde la recepción salen aerosillas que nos llevan hasta la cima en un tranquilo y silencioso paseo. Si se quiere ver nieve en pleno verano este es el lugar para hacerlo, ya que las condiciones de la cima del cerro suele conservarla en ese estado durante todo el año. Desde allí también se puede tener una de las más impresionantes vistas del lago Nahuel Huapi.

Villa la Angostura

Las Playas

La Angostura tiene unas fantásticas playas que nada tienen que envidiarle a las de la costa del mediterráneo.
De agua tranquila y cristalina estas playas, a veces de arena y otras de piedras, invitan al viajero al descanso y la contemplación. Sin embargo, si somos un poco más inquietos podremos optar por hacer algún deporte de agua, como por ejemplo el kayakismo.
Las principales se encuentran en la Bahía Mansa, Puerto Manzano, Bahía Brava y las de los lagos Correntoso y Nahuel Huapi.
El lago espejo chico tiene también una playa escondida, que centra su encanto en su poca popularidad entre los no residentes.

Villa la Angostura

Villa Traful

Uno de los pueblos favoritos entre los viajeros por su belleza es la Villa Traful.
Copia su nombre del lago al que bordea, uno de los más lindos del recorrido del parque Nahuel Huapi.
Una de las particularidades que dan a esta villa su exquisitez son los bosques sumergidos en el lago traful. No se pueden ver desde la costa, por eso, quien quiera conocerlos deberá embarcarse en una de las lanchas que realizan esta mini excursión.
La infraestructura del pueblo es limitada pero suficiente. Algunos hoteles, o cabañas, un par de restaurantes que sirven delicias locales y algunos pocos servicios dan la opción al viajero a pasar la noche ahí.
La mejor actividad que puede hacer quien se quede en este pequeño paraíso Patagónico es la de alquilar una bicicleta y dedicarse a recorrer cada uno de sus miradores e innumerables bosques. Este es el lugar ideal si se quiere tener un intenso contacto con la naturaleza en su estado más puro.

Villa la Angostura

 

El trío jujeño de colores, artesanías, sabores y mucha magia

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El trío jujeño de colores
Tilcara, Jujuy (El trío jujeño de colores)

El trío jujeño de colores, artesanías, sabores y mucha magia

Por Una Periodista Viajera especial para Revista Latitud

Dicen que la falta de oxígeno puede provocar alucinaciones. Tal vez sea eso lo que pasa en Jujuy, donde la altura transitable casi alcanza los 5.000 kilómetros sobre el nivel del mar; aunque dudo que ese sea el motivo de tan maravillosos paisajes.

En mi recorrida en moto hubo tres pueblitos que me hicieron sentir pequeña (y eso que apenas supero el metro y medio de estatura) con lo magníficas que son sus montañas llenas de colores y de cactus: Tilcara, Humahuaca y Purmamarca; y sí, en ese orden.

El trío jujeño de colores
Camino de los Colorados, Purmamarca (El trío jujeño de colores)

Sus casas son bajas, están construidas con piedras y adobe que acompañan el paisaje. Provocan una sensación de bienestar, al igual que su gente que siempre está con una sonrisa y dispuesta a ayudar a los viajeros.

Los lugareños y los que adoptaron estos pueblos como sus hogares aseguran que la mejor época para visitarlos es el carnaval. En esos días la cultura inunda cada rincón, no sólo los restaurantes y bares, sino también se lo vive en la calle.

Lamentablemente todavía no tuve la oportunidad de ir a esa fiesta pero lo bueno es que es una deuda pendiente, un objetivo viajero por cumplir que me va a permitir volver a esos lugares tan mágicos. Mi visita fue en post-carnaval, el fin de semana siguiente, y el aire festivo seguía sintiéndose en todos los rincones. Había graffitis, stencils, ofrendas y varios viajeros que decidieron quedarse unos días más.

Recorrer sus calles y plazas te rodea de artesanías y del aroma a locro, empanadas y tortillas, algo que va a quedar grabado para siempre en mí. Podría pasarme días comiendo tortillas y no me arrepentiría de nada; dicen que las calorías en los viajes no cuentan.

Quiero aclarar que este no fue mi primer viaje a estos pueblos pero sí es el que dejó muy buenos recuerdos, experiencias y ganas de volver. La primera vez que fui fue cuando era adolescente, en un viaje escolar totalmente hecho por una agencia de viajes. Lleno de horarios para todo, casi no pude disfrutar de nada y, de hecho, tengo recuerdos muy vagos. Para los que dicen que los viajes malos no existen, yo les digo que no contraten cada segundo de su viaje.

Lo único bueno que rescato de ese viaje es que me permitió saber cómo NO quiero volver a viajar, porque inclusive esa mala experiencia no dejó un buen sabor sobre el noroeste argentino en mí, tanto que pensaba que nunca volvería a ir para esos lados.

Hasta que un día llegó mi compañero de viajes, soñando con conocer el NOA, su cultura, su gastronomía y vivir todo su folklore. Lo empecé a pensar y pasaron más de tres años de esa charla y más de 13 años de aquel primer viaje trunco hasta que decidí a volver, «a darle una nueva oportunidad», pensaba, y me arrepiento tanto de no haber ido antes, hasta ganas de irme a vivir a Tilcara tengo ahora.

El trío jujeño de colores
Camino a la Serranía del Hornocal, Humahuaca (El trío jujeño de colores)

Si bien la mayoría de los turistas y viajeros hablan de Purmamarca, sus paisajes y su cultura, yo elijo Tilcara. Tiene esa mezcla entre sus tradiciones y las nuevas costumbres, seguramente llevadas por quienes la eligieron como su lugar para vivir, lo que te hace constantemente sentirte entre lo viejo y lo nuevo, entre lo desconocido y lo conocido, tanto que se impregna en uno y logra que te desconectes y te dejes llevar.

La foto obligada

Más allá de que en mis viajes empecé hace unos años a «dejarme llevar» y no seguir el plan al pie de la letra, hay lugares que hay que visitar sí o sí por su importancia, trascendencia o lo que fuere, aunque tal vez no sean de un gran interés para uno.

En Tilcara hay que conocer el Pucará y la Garganta del Diablo. El primero es un sitio histórico y arqueológico que está en una zona alta, por lo que se puede sacar muy buenas fotos del paisaje o simplemente admirar y dejarlo guardado en la retina.

Se puede llegar en vehículo o a pie, está formado por varias construcciones de casas realizadas por indígenas tilcaras y vendrían a conformar como una ciudad vieja. La entrada es paga e incluye un guía que relata la historia del lugar, el que nos dio el recorrido hablaba con gran pasión sobre sus antepasados.

La otra atracción turística de Tilcara es la Garganta del Diablo, a la que se puede llegar caminando o en vehículo que se debe dejar en un estacionamiento ya que todo el recorrido es a pie y en subida por una superficie rocosa.

La Garganta es una profunda hendidura en la tierra que provoca un poco de vértigo e impresiona ver cómo la naturaleza marca tan fuerte todo a su paso.

El trío jujeño de colores
Serranía del Hornocal, Humahuaca (El trío jujeño de colores)

Se puede llegar hasta ahí y volver o se puede seguir el río Huasamayo que, si bien tiene un sendero, se bifurca entre las piedras y por momentos no queda otra más que mojarse el calzado pero en el final del camino la cascada es paradisíaca y pacífica.

Hablar de Purmamarca es hablar, casi obligatoriamente, del Cerro de los Siete Colores que, en conjunto, forman una de las postales más fotografiadas, visitadas y conocidas del noroeste argentino. Entre sus colores, se puede distinguir el rosado, el blanco, el marrón, el rojo, el verde, el morado y el amarillo tipo mostaza.

Para verlo no se requiere entrada, basta con levantar la vista desde casi cualquier punto del pueblo, lo que permite sea admirado desde distintos ángulos y el mejor momento para hacerlo es a la mañana ya que la luz del sol da de frente y resaltan todos los colores.

La otra opción se encuentra en una zona que está enfrente del Cerro, donde hay otro cerro más bajo que funciona como un mirador y desde el que se lo puede ver como en una panorámica, aunque cobran una entrada que es muy económica.

Detrás de todos estos colores se encuentra un lugar en el que predomina el rojo y parece sacado de otro planeta, llamado El Camino de los Colorados que, en mi opinión, es imprescindible recorrer y dedicarle tiempo porque el paisaje es increíble y totalmente gratuito.

Cerro de los Siete Colores, Purmamarca
Cerro de los Siete Colores, Purmamarca (El trío jujeño de colores)

Otra recomendación en Purmamarca es recorrer el centro y la plaza que están llenos de puestos y locales de artesanías que dan color a todo el paisaje y de comida callejera como tortillas y empanadas, tan típicas de esta región.

Si siete colores no son suficientes, en Humahuaca se encuentra la Serranía del Hornocal, un cerro en el que se puede distinguir 14 colores y al que se debe llegar en vehículo particular o en un taxi compartido ya que hay que recorrer unos 24 kilómetros en subida y por ripio desde el centro del pueblo hasta esta formación geológica.

En el lugar, frente al cerro, hay un mirador en el que se puede admirar una vista panorámica de todos estos colores generados por la naturaleza y el mejor momento para apreciarlo en su máximo esplendor es a la tarde ya que el sol le da de frente.

En Humahuaca también hay que subir una larga escalera de piedra de unos 103 escalones para llegar al Monumento a los Héroes de la Independencia que conmemora a los pobladores del norte que lucharon en la guerra por la independencia.

Al estar en altura, se puede apreciar el pueblo en una vista panorámica. En sus escalinatas hay distintos puestos de artesanos y en la base se encuentra la plaza central en donde hay otro atractivo de Humahuaca: el Cabildo y su torre en la que funciona un reloj con un carrillón del que al mediodía sale una figura de San Francisco Solano a bendecir a los presentes.

Sin lugar a dudas, estos tres pueblos contagian la energía y alegría jujeñas y son los destinos que hay que visitar al menos una vez en la vida, aunque en mi caso, volvería cada vez que pueda.

La recomendación final es, como ya lo dije, «dejarse llevar», recorrer los pueblos, caminar por esas callecitas de ensueño, descubrir lo que tienen para ofrecer y toda esa magia jujeña.

Alpa Corral – Córdoba

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Alpa Corral, Córdoba

Alpa Corral – Córdoba.

Por ᴍᴀʀᴛɪɴ ᴍᴀssɪᴛᴛɪ

Un paraíso escondido en la montaña que solo el imperio del sur bien conoce. Alpa Corral es un pequeño poblado repleto de casas de fin de semana de aquellos que apostaron por la tranquilidad. Queda a tan sólo 70km de la ciudad de Río Cuarto. Para llegar se toma la ruta 30 que nos lleva a San Luis, para luego tomar la ruta 23 hacia la derecha. Por este camino nos vamos adentrando al paisaje serrano dejando atrás las vastas planicies de campo cultivable.

Alpa Corral, Córdoba
Alpa Corral, Córdoba

Esta última ruta no tiene desperdicio e invita a reducir la velocidad y detenerse cada cierta cantidad de kilómetros para disfrutar de postales únicas. Los paisajes varían, desde montañas rocosas a campos elevados repletos de animales y otros sembrados con diversos cultivos, que tiñen el entorno con diferentes colores y texturas.

Alpa Corral, Córdoba
Alpa Corral, Córdoba

Llegando al pueblo y haciendo tan solo unas cuadras nos encontramos con el río Las Barrancas, un afluente ancho y con grandes extensiones de arena. En sus márgenes podemos apreciar una inmensa cantidad de árboles, por lo que lo hacen un río con mucha sombra y abundante verde. Dentro del pueblo encontraremos atractivos como el paseo de los artesanos, una antigua pero pintoresca capilla, un puente colgante y los edificios característicos de cada poblado. 

Alpa Corral, Córdoba
Alpa Corral, Córdoba

Doy fe de las palabras que un lugareño me dijo «año tras año encuentro por lo menos un lugar por día que no conocía, igual y hasta más bello que el anterior». No es necesario aclarar que nos faltaron una infinidad de sitios por conocer. En tan solo unos pocos días tuvimos la oportunidad de recorrer los bosques de pinos, la barranca de los loros, la unión de los ríos, transitar por caminitos serranos que nos llevaron a puntos panorámicos y a playas de arenas amarillas con aguas cristalinas que en su reflejo nos mostraban las paredes de altísimos árboles que nos rodeaban.  

Alpa Corral, Córdoba
Alpa Corral, Córdoba

Quizás quedé encantado con la compañía, quizás quede encantado con la variedad de cielos que presenciamos, pero si de algo estoy seguro, es que Alpa Corral, es uno de los tantos paraísos que tiene la provincia de Córdoba. 

Revista – Edición Diciembre 2020

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Somos Latitud

La revista Latitud es un proyecto que nace en Buenos Aires, Argentina, de la mano de Enzo, de Respira Argentina y Fede, Trotador de Mundos, quien escribe.
Comenzamos algunos meses atrás con una idea concreta pero poco clara sobre una comunidad de viajeros.
Con el uso y el paso de los meses fue mutando y se convirtió en lo que es hoy en día, un canal abierto para que los viajeros experimentados compartan su historia con quienes están comenzando a armar la suya.

Si bien los que hacemos el formato, recopilación y promoción de esto somos nosotros, Enzo y Fede, son los viajeros, nuestros colaboradores, quienes le dan vida y, además, marcan el horizonte hacia donde dirigirnos.
Este es el primer ejemplar de lo que esperamos sea el puntapié inicial de un perpetuo medio de comunicación, abierto y constante en nuestra comunidad de viajeros.
Se lo dedicamos con mucho afecto a todos los que, sin ningún interés más que el de ayudar, llevan adelante cada una de nuestras notas.

Viajar por Argentina

Llegó diciembre, el último mes de un año diferente por demás. Para los que estamos acostumbrados a vivir de trotamundos este fue un año de prueba, nuestro momento para detenernos a reflexionar. Fue un año teórico, donde rememoramos las vivencias del pasado y planeamos las que están por venir. Muchos aprendimos cosas nuevas, diferentes a las que se aprenden dando vueltas por el mundo, pero aprendizajes al fin y al cabo.
Se acerca enero y con él las tan esperadas vacaciones de verano, la apertura del turismo, el tiempo de volver a los caminos.
En esta temporada de pocos recursos y fronteras internacionales limitadas se abre la posibilidad de conocer lo nuestro, lo que Argentina tiene para ofrecer. Por este motivo, desde el equipo de Latitud, decidimos dedicar esta edición de la revista completa a nuestro país. Queremos ayudarte a elegir, presentarte algunos rincones no tan conocidos de Argentina y darte un empujón para que sigas descubriendo tu latitud.

Federico Petrocco

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