Road Trip por Costa Rica

Road Trip por Costa Rica

Por Cristian Pérez de @sumando.kilometro_ especial para Revista Latitud

Nuestra aventura comenzó mientras caía el atardecer sobre San José capital. Teníamos reservado de antemano un auto que, por problemas con la agencia, no pudimos retirar. En ese momento nos sentimos frustrados y con mucha incertidumbre por el comienzo de nuestro viaje. Decidimos hacer noche en San José y planear con tranquilidad el camino hasta Santa Teresa.

Santa Teresa

A la mañana siguiente nos tomamos un bus y un ferry hasta Cobano, un pequeño pueblo en el centro de la península de Nicoya. Desde allí tomamos un colectivo de línea que nos llevó a la hermosa y única Santa Teresa. Al llegar allí sentimos una instantánea pertenencia. Su mágica naturaleza nos sugirió inmediatamente que podríamos vivir en ese lugar.

A pesar de su tamaño Santa Teresa resulta súper acogedora y amigable. Ha sido aclamada, entre otras cosas, como de clase mundial para el surf en Costa Rica. Sus hermosas playas de arena blanca y las abundantes olas instalan una sonrisa en las caras de los surfistas durante todo el año. 

La mejor época para visitar este hermoso país es de mayo a diciembre, la temporada verde, que es el periodo en el que se da la temporada de lluvias tropicales. Durante estos meses las olas están en su mejor pico, el turismo es un poco más reducido, y no te morís de calor. Este fue el tiempo que nosotros elegimos como el más conveniente para vivirla. 

Ya instalados en este hermoso paraíso conocimos a muchos amigos ruteros con los que pudimos compartir parte de nuestro viaje. Alquilamos un nuevo auto, ya sin problemas, y nos fuimos a conocer los alrededores…

Montezuma

Recorrimos primero Montezuma. Allí hicimos un agotador trekking  por la selva y costeamos también un río hasta una hermosa cascada que nos dejó perplejos. Todo el camino se desarrolló  rodeados de un paisaje muy natural y virgen. 

Seguimos ruta bordeando toda la costa de este hermoso y pequeño país. Su geografía permite recorrerlo de punta a punta sin dificultad. Las carreteras están en buen estado pero son angostas, con precipicios, subidas, bajadas, curvas y contracurvas. Un trayecto que puede parecer corto termina demorando mucho más.  Aun así el camino recorrido vale la pena, sobre todo por los paisajes impactantes y la sensación de conocer un país que te brinda la comodidad de poder hacerlo a tu aire. 

Costa Rica

Samara y Tamarindo

La siguiente parada fue Samara. Allí pasamos una hermosa tarde en sus tranquilas playas, nos relajamos un rato  y seguimos rumbo hacia Tamarindo. Tamarindo es una de las zonas de playa más populares y costosas en Guanacaste. El lugar tiene mucha vida nocturna, gran cantidad de tiendas, hoteles de lujo y restaurantes. Aún así, a los surfistas les encanta su ambiente relajado

Samara fue nuestro paraje por unos días, lugar donde tuve que probar las instalaciones médicas por lastimarme el pie con un erizo. Podemos decir en primera persona que la atención médica fue excelente. Maca por su parte, surfeo con cocodrilos (¡¡sin saberlo!!)

La ruta siguió hacia playa Conchal, una parada obligatoria para recargar energías. Es una playa de aguas cristalinas y arena blanca con conchitas, como su nombre lo dice. Allí se puede hacer snorkel y ver varios tipos de peces diferentes prácticamente en la orilla. Regresamos a Santa Teresa y disfrutamos de un swell perfecto donde surfeamos muy buenas olas y vimos atardeceres mágicos. 

Costa Rica

Parque Nacional Manuel Antonio

Volvimos a la ruta hacia Manuel Antonio, un área de conservación natural localizada en la costa pacífica central de Costa Rica. Queda justo en el cantón de Quepos, en la provincia de Puntarenas. Es reconocido por su diversidad de fauna y plantas tropicales. Podremos encontrar ahí perezosos de tres dedos, monos capuchinos de cara blanca en peligro de extinción, y hasta cientos de especies de aves. 

Estuvimos unos días en este hermoso lugar para luego seguir rumbo hacia Esterillo, Playa Hermosa y Jaco. La playa de Jaco se encuentra al oeste de la ciudad, es rocosa y tiene arena gris. Al sureste está la Playa Hermosa con sus enormes olas, y al norte está el Parque Nacional Carara. Cerca de allí hay un sendero que atraviesa el bosque tropical hasta la catarata Bijagual, parada obligatoria para que el  sonido del río te acompañe para siempre.

Puerto Viejo

Nuestra estadía en este lugar fue excelente hasta que una noche nos despertó una réplica de terremoto de magnitud 6.3. Esta situación nos llevó a decidir partir hacia las playas del caribe. En el camino hicimos, además, una pequeña parada en Limón y seguimos rumbo a Puerto Viejo. Este último es conocido en la comunidad del surf por tener la más grande y poderosa ola en toda Costa Rica, la llamada «Salsa Brava». También es un sitio de hermosas playas como Playa Chiquita, Playa Negra y Punta Uva. 

Costa Rica

Punta Uva nos pareció tan tranquilo y seguro que armamos la carpa ahí mismo e hicimos noche en esa magnífica playa. Mientras dormíamos, nos despertó una gran tormenta que por momentos iluminaba la selva que nos rodeaba. Sin embargo, a la mañana siguiente desayunamos unos ricos cocos y surfeamos las mejores olas con un arcoíris que atravesaba el mar. 

Al continuar nuestra aventura, hicimos una parada en un lugar llamado Manzanillo. Sus playas son consideradas las más pintorescas de todo el país, su fauna y autenticidad nos dejó impactados. Sus habitantes, además,  marcan la diferencia con su cultura afro-caribeña totalmente distinta a la del resto del país. Allí van descalzos, escuchan música reggae y no conocen la palabra estrés.

La vuelta final   

Ya con todo lo vivido y las energías a pleno nos dirigimos a Panamá, sin embargo el cruce de frontera fue más difícil de lo que imaginamos.  Llegando a Sixaola, el último pueblo antes de Panamá, nos encontramos con una huelga de estudiantes cortando ruta, allí tuvimos que abandonar el auto y seguir a pie (pero esa historia es para otro día).

Al regresar de Panamá, donde estuvimos unos días,  el viaje se tornó difícil  ya que las huelgas mencionadas anteriormente se extendieron a lo largo del país, sumando ahora a los trabajadores camioneros y pesqueros. Sabíamos que Costa Rica es uno de los lugares más pacíficos del mundo signo de esto es que allí no tienen milicia, solo policía civil. Por lo tanto, la huelga fue muy pacífica, pero estricta, uniendo a todo Costa Rica en la lucha por sus derechos. Esta parte del viaje la vivimos con mucha emoción ya que pudimos palpitar la cultura en su máxima expresión. Respetamos sus tiempos y lentamente retornamos a nuestro regreso a Santa Teresa. 

Costa Rica

De vuelta al origen

Santa Teresa fue el lugar que nos acunó desde un principio y el que, después de haber conocido tantos otros, más nos gustó. En este último tramo del viaje salimos un poco de las playas y nos aventuramos a los paisajes de volcanes y montañas. 

Nuestra última parada fue Turrialba, una ciudad tranquila con encantadoras calles y hermosos paisajes que la rodean. Además, es uno de los pocos lugares en Costa Rica con acceso directo al cráter de un volcán. Desde la cima del volcán, en un día claro, se pueden ver los volcanes Irazú, Poás y Barva a la distancia. Por suerte el día nos favoreció y pudimos también apreciar esa hermosa vista. 

La ruta de regreso fue mágica, llena de naturaleza. Si hay un color que representa a Costa Rica sin duda es el verde, y si hay palabras para describirla sin duda es PURA VIDA!!!

 

Hasta la próxima aventura @sumando.kilometro_

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