El Lago Inle, la ciudad flotante de Birmania

El Lago Inle, la ciudad flotante de Birmania

Por Federico Petrocco especial para Revista Latitud

Ya estaban llegando los últimos días de agosto cuando viajamos al Lago Inle.
Si bien el viaje completo por Myanmar estaba planeado de ante mano, poco sabíamos de esta etapa a mitad de nuestra ruta.
Inle es un lago de agua dulce, situado en las montañas del Estado de Shan, al este de Birmania.
La ciudad más cercana al Lago en sí es Nyaung Swe, donde los viajeros pasan las noches cuando visitan esta zona. Ahí es a donde nos dirigimos.

Lago Inle

Tomamos un bus desde Bagan durante la noche. El viaje duró unas 10 horas, pero la calidad del camino y lo rústico del autobús lo hicieron sentir como 15. A juzgar por lo ya conocido, habíamos armado una imagen mental de que lo que encontraríamos al llegar sería de extrema pobreza. Para nuestra sorpresa no hubo nada más lejos de esa realidad. Dicen que los viajes sirven para romper los prejuicios, y así fue. No era la ciudad más próspera pero tenía de todo y, a diferencia de Yangon, era mucho más pintoresca.

Lago Inle
En Nyaung Swe la gente vive principalmente de dos actividades, el turismo y el cultivo y tejido de loto.
Esta última actividad es la que da sentido a la ciudad flotante del lago Inle, puesto que el Loto se cultiva sumergido.

Lo primero que hicimos después de instalarnos en el hotel fue salir a buscar un bote que nos llevase a recorrer este inmenso lago.
Los precios eran todos similares entre si, así que contratamos al primero que nos habló con aparente sinceridad.

El puerto de donde salían era más bien un conjunto de muelles rústicos. Desde allí tendríamos que navegar aproximadamente 20 minutos hasta la ciudad flotante.

Lago Inle

Al principio el paisaje era bastante ordinario, sólo se veían juncos, cañas y muchas algas, pero poco a poco comenzó a volverse interesante.
Lo primero que vimos fue a los pescadores, que con sus redes cónicas y su particular forma de remar ponen al viajero en la situación del lugar.
Cruzamos a un par de ellos y algunos, acostumbrados a los turistas, posaban con sus redes en posturas seudo acrobáticas.

Lago Inle

Unos metros más adelante fueron apareciendo una a una las primeras casitas. Todas de madera, con algunos colores desteñidos por el sol y la humedad. Se le llama ciudad flotante pero en realidad ahí sólo flotan los botes. Los casas se elevan con largos pilotes varios metros por encima del nivel del lago, y algunos caminos de cemento que hacen las veces de sendas peatonales.
Las calles son canales al estilo Venecia y por ellas transitan los botes, de todos los tipos y colores.
En el recorrido preparado para el viajero no se conoce la totalidad de los Pueblos flotantes, sino algunos puntos específicos de actividades particulares.

Lago Inle

La visita típica incluye las casas donde se fabrican joyas y artesanías y otras que trabajan cigarros saborizados regionales. Se puede visitar también una especie de feria de artesanos, que venden principalmente objetos como paraguas, remeras, mapas, dibujos y algunos objetos antiguos. Por sus dimensiones y la dinámica de venta con regateo, esta feria merece una considerable inversión de tiempo.
Lo más destacado de la visita a Inle se reserva para casi el final, los talleres donde se manufactura la seda de loto. La antesala son los jardines del lago, que son parcelas de agua donde se cultiva el Loto, la materia prima para la producción de la seda.
Se muestra primero el proceso de hilado y acopio del material, para seguir por la manufactura y finalmente, las tiendas que exhiben y venden el producto terminando.

Viaje a Birmania

Birmania es un país budista casi en su totalidad y los pueblos de Inle no son la excepción. A lo largo de nuestros viajes por Asia conocimos templos budistas de todos los formatos posibles, pero nunca uno suspendido sobre el agua como el que encontramos en Inle. Los frescos pisos de piedra o mármol, típicos en este tipo de templos religiosos, se remplazaban en este por otros de madera bien pulida. Una verdadera rareza que se entiende como tal después de conocerla.

Viaje a Birmania

Una vez recorrido el lago ya no queda tanto para hacer en la zona.
Nosotros elegimos sin embargo dedicarle unos días de más, aprovechando la tranquilidad del pueblo como pausa en medio del viaje.
Un masaje Birmano, comidas típicas del lugar y un paseo en bicicleta por los campos de los alrededores de Nyaung Swe dieron a esta parada el marco de individualidad que nosotros solemos buscar en nuestros viajes por Asia.

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