Un día en Versalles

Un día en Versalles

Por Agostina Garnica especial para Revista Latitud

Si existiera la tele transportación les diría que la usaran hacia este increíble lugar. Pero como aún eso no es posible, les voy a pedir que se pongan cómodos y disfruten de esta nota. Sumergiéndose en un viaje al pasado, un pasado lleno de historia. Versalles, un palacio encantado donde todo es fasto y placer, sabiduría, lujos y magnificencia. 

Un día de city tour en la ciudad de París, pasé por una agencia de viajes y vi en la vidriera que vendían la excursión al Palacio. Había un día de toda mi estadía en París que lo tenía hasta el momento libre. Pero cuando vi el cartel, ni lo dude. Entré y compré la entrada para el otro día. Aunque no estaba en mis planes ir, hoy les digo que es una visita obligada si van a Francia

La combi me buscó por el hotel y recorrimos por la ruta A13 unos 21 km aproximadamente. Distancia que separa a la ciudad de Versalles de la gran Paris. 

Un día en Versalles
Un día en Versalles, Foto de Pixabay

La primera impresión es alucinante. El tamaño del castillo, el dorado de las rejas y terminaciones, las fuentes con diferentes esculturas, lagos, las 800 hectáreas verdes que te hacen sentir tan pequeño ante la inmensa naturaleza.

Para que nos vayamos sumergiendo de a  poco en su historia, quiero contarles que se puede elegir la opción de visita guiada u opción de visita por audio. Yo elegí esta segunda opción. Nos dieron una especie de control con auriculares donde cada sector del palacio tenía un cartel con un número. Si colocabas ese número en el control, te hablaba del sector en el que estabas. 

Así fue que me enteré que el Palacio de Versalles fue construido por orden del Rey Luis XIV, aunque antes de ello las tierras las usaba su antecesor Luis XIII para ir de caza y disfrutar de los jardines. La idea del monarca era tener en Versalles una ciudad pequeña donde descansar y alejarse de los problemas.

Me pasaría mucho tiempo escribiendo sobre el palacio porque cada lugarcito tiene su encanto. Así que decidí hacer un top 3 de los sectores que no pueden dejar de visitar.

En primer lugar: El salón de los espejos, 73 metros de longitud y 375 espejos. Es lujo en su máximo esplendor. Servía a diario como lugar de paso, espera y encuentro, frecuentado por cortesanos y público de visitantes. Aquí fue donde se firmó el Tratado de Versalles que puso fin a la Primera Guerra Mundial, el 28 de junio de 1919.

Un día en Versalles
Un día en Versalles, Foto de Pixabay

Es imposible recorrer el palacio en un día. Por ello les recomiendo que si tienen pensado visitarlo, le dediquen al menos dos. En segundo lugar quiero contarles de Los Jardines; Para moverse por ellos se puede hacer a pie, en bicicleta, carritos de golf o también en un tren. Con diferentes diseños, cuentan con paseos, estanques, fuentes, estatuas y un invernadero donde se guardan las plantas exóticas en invierno. Otros puntos importantes de los jardines son El Gran Trianón: un pequeño palacio de mármol rosa y  el Dominio de María Antonieta, lugar en el que la esposa de Luis XVI disfrutaba de una vida sencilla y campestre.

Como último top 3 y no menos importante, quiero destacar La Capilla Real. Considerada como uno de los templos barrocos más hermosos del país. El rey asistía a la capilla para fiestas religiosas como ser bautismos y matrimonios o ceremonias de la orden del Espíritu Santo. Para su construcción se necesitaron más de dos millones de libras, de las cuales casi la mitad fue destinada a las decoraciones, absolutamente deslumbrantes.

Un día en Versalles
Un día en Versalles, Foto de Pixabay

Caía la tarde en Versalles y mi visita al palacio había terminado. Encantada de todo lo que había aprendido y visto, volví a París pensando en volver a visitarlo. Pensado en como la historia se sigue contando a pesar de los años que pasaron y lo bien conservado que se encuentra gracias a que es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y a que es uno de los palacios más conocidos a nivel mundial.

Miles de sensaciones recorrieron mi cuerpo desde que entré al Palacio hasta que salí; Desde emoción, alegría hasta ansiedad por ver todo lo que este lugar tiene para ofrecer. Escenario de muchos hechos históricos franceses y de la historia mundial, residencia real de varios monarcas. Este palacio es visitado cada año por 3 millones de personas y 7 millones visitan los jardines. 

Después de todo esto que les conté, pienso que afortunada fui de poder estar ahí, de poder viajar en el tiempo para conocer más sobre esa época y ser parte de ese millón que conoce un poquito más de este mundo maravilloso. Pero lo más importante y lo que mejor me hace sentir, es saber que hoy les puedo contar esta experiencia, esta vivencia y que puedan viajar ustedes desde casa a través de mi historia. Llenándolos de ganas de volver a viajar pronto, de sumar lugares a su agenda de destinos visitados, de seguir disfrutando de todo lo que este mundo tiene para ofrecernos. De eso se trata, de coleccionar momentos y no cosas, de seguir llenando la vida de razones para viajar y disfrutar. 

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