Ushuaia, Bienvenidos al fin del mundo

Ushuaia, Bienvenidos al fin del mundo

Por Federico Petrocco, especial para Revista Latitud

Ushuaia es la ciudad más austral de Argentina y una de las últimas del mapa, de ahí que se la llama «El fin del mundo».
La fotografía que uno puede fabricar en su imaginario sobre este paraje natural antes de visitarlo, suele distar mucho de lo que resulta ser cuando se la conoce. Gracias a su longitud geográfica casi polar se cree a Ushuaia como una ciudad blanca durante el año completo; sin embargo, al visitarla durante el verano, un verde vivo se adueña del paisaje, salpicado a la vez con los más variados colores de las mejores flores silvestres de la Patagonia.

parque nacional tierra del fuego
En este lugar también comienza la cordillera de los Andes, el cordón montañoso más largo del mundo que se extiende hasta Ecuador y Venezuela. Por ser el principio de esta cordillera sus cerros no son tan altos, aunque por su entorno costero parezcan serlo. Eso sí, los picos casi siempre se encuentran nevados, incluso algunos tienen pequeños glaciares permanentes.
Los bosques de Ushuaia, irregulares como pocos, se extienden en pendiente por la ladera de estas montañas, algunos tan inclinados por el viento que parecen desafiar la gravedad.
Zigzagueantes entre el bosque, bajan también de la montaña algunos ríos transparentes con agua de deshielo que desembocan generalmente en enormes lagos de color esmeralda, con tonos tan hermosos que paralizan hasta al viajero más experimentado.

Ushuaia

La otra parte del paisaje es el inminente mar. El inmenso canal del Beagle es el afluente principal de Ushuaia. Por él, transitan barcos de gran envergadura, tanto militares como comerciales. Frecuenta este mar una variedad de fauna marina también muy propia del lugar. La escena la dominan las gaviotas y algunas otros aves costeras. Sin embargo, con un poco de suerte, se pueden ver también lobos marinos, orcas, delfines y hasta enormes ballenas, sin necesidad de alejarse de la costa.

Hablemos ahora un poco sobre la ciudad. Ushuaia es bastante grande dentro del promedio de la Argentina federal.
Es una de las más pintorescas del sur, según mi humilde opinión. Las casas de chapa y madera, de colores vibrantes, se componen con la vegetación y el vestigio de alguna nevada. Las calles suben y bajan en zigzag por la colina de los barrios ascendentes, donde también se entrecruzan los caminos peatonales.

Ushuaia
Sobre la parte baja de esta urbe patagónica, a orillas del Beagle, encontraremos la parte más antigua de la ciudad. Se extiende entre las principales avenidas, que son la Prefectura Naval Argentina y la San Martín; entre éstas dos se centra la atención del viajero que visita Ushuaia, pues allí se podrá encontrar todo lo necesario para una buena estadía.
La primera corresponde al paseo costero, desde donde se podrá apreciar una impresionante vista panorámica de la ciudad con sus montañas nevadas. Desde este lugar también salen los ferries con dirección al faro «les Éclaireurs», una de las postales más famosas de la ciudad. La otra postal obligada es el cartel que dice Ushuaia con la distancia que hay desde ahí hasta La Quiaca.
La otra arteria, la avenida San Martín, queda a sólo dos calles en paralelo hacia arriba. Esta es la calle de los servicios turísticos, los restaurantes y muchos comercios de indumentaria; además se podrán encontrar accesorios para el turismo aventura y alquiler de bicicletas, entre otros.
Sin lugar a dudas la ciudad tiene una impronta muy propia, una magia especial que sólo se puede percibir en primera persona.

Ushuaia¿Qué se puede hacer en Ushuaia?

Esta región del fin del mundo es principalmente un destino de aventura natural. El trekking, el cicloturismo y los deportes de montaña son algunos de los motivos por los cuales los viajeros elijen Ushuaia.
Cada montaña de la zona tiene por lo menos un sendero para recorrerla, algunos incluso sin señalización. A modo de guía voy a nombrar los que a mi criterio, son los más interesantes.
El primero que tuve la suerte de recorrer es el camino hacia el Glaciar Vinciguerra. Este sendero solo es apto para hacerse durante el verano, debido a que la mayor parte de su recorrido es en pendiente y además de tierras blandas.
Comienza en un pueblo vecino al centro de Ushuaia, el valle de Andorra.
Hasta ese lugar se puede llegar caminando por la ruta o con el colectivo de línea A.
La tranquera que da inicio al recorrido se encuentra donde termina el pueblo.
Cabe destacar que desde este lugar se puede acceder a la laguna encantada y la laguna de los témpanos también; esta última es parte integral del mismo recorrido.

Ushuaia
El camino comienza tranquilo, por un sendero recto en un hermoso valle verde, acompañado de el tranquilo Arroyo grande.
Sin mucho preámbulo el valle se convierte en un mágico bosque. El camino más bajo es un inmenso humedal, con suelo de turba que hace que el andar se vuelva más liviano.
Ya unos kilómetros adentro del bosque la pendiente se vuelve muy pronunciada, al punto que en ciertas circunstancias nos veremos obligados a ayudarnos con las manos.
Una pequeña cascada pone fin a esta parte del camino, donde podremos descansar las piernas en un pequeño valle y recuperar energías para el último ascenso.
La última colina se presenta imponente al final del valle, esta parte es la más difícil por cierto; la pendiente se vuelve aún más inclinada y de ripio, lo que dificulta la estabilidad. El viento se mueve con intensidad a temperatura muy baja, dando testimonio que estamos cerca del glaciar. Sin más llegamos al final del camino, a la impresionante laguna de los témpanos. Su agua es de tono blanco lechoso, producto del sedimento mineral.

Ushuaia
De fondo se ve el Glaciar Vinciguerra, que se puede alcanzar bordeando la laguna.
La vuelta completa puede llevar entre 8 y 10 horas de caminata intensa, por esto se recomienda que sólo se haga si el estado físico lo permite.

Ushuaia
La madre de los senderos de Ushuaia es el Parque Nacional Tierra del Fuego. En realidad no es solo un sendero, sino un conjunto de caminos que se extienden a lo largo de 40 kilómetros, dentro de las casi 70 mil hectáreas que tiene su perímetro.
La entrada del parque queda a unos 12 kilómetros de la ciudad, por ruta de asfalto. Si no contamos con vehículo propio se puede llegar en bus privado o en bicicleta.

parque nacional tierra del fuego
Una vez que se atraviesa el portal de recepción del parque nacional se transita unos kilómetros más por ruta hasta las primeras paradas.
El camino más largo a recorrer es el sendero que va desde la Bahía Ensenada Zaratiegui, hasta la Bahía Lapataia. Hasta estos dos puntos hay transporte desde Ushuaia, osea que resultará indiferente desde cual se comience.
Suponiendo que se empiece en la Ensenada Zaratiegui lo primero que veremos será la última casilla postal del correo argentino, con una impresionante panorámica de la Isla Redonda que da marco a esta escena. Si bien el parque completo tiene un sinfín de paisajes deslumbrantes, a mi criterio esta parada es la que más se destaca.
Desde ahí comienza un camino de aproximadamente 8 km que bordea en su mayoría la costa del Canal del Beagle, pasando por el Lago Roca y la Laguna Verde, para finalizar en la Bahía Lapataia.
Este último es también el final de la ruta 3, donde encontraremos el icónico cartel del fin del mundo, límite político austral de territorio argentino.

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Llegó el momento ahora de hablar de mi preferido, el sendero a la Estancia Túnel que a mi criterio es el camino más lindo que Ushuaia tiene para ofrecer.
Para llegar al punto de inicio se debe tomar el autobús letra A por la Avenida Perito Francisco Moreno con dirección al este.
En la parada terminal del autobús comienza la caminata, por un camino de ripio muy poco transitado.
El primer atractivo natural que podemos visitar desde ahí será la Playa Larga; se llama así por que literalmente es una playa recta y larga.
Una pequeña colina cuesta abajo la separa del camino principal a su inicio y el final.
Volviendo a la ruta el próximo referente que tendremos a seguir será la baliza escarpados. El paisaje que acompaña el camino es un extraño bosque inclinado por la constante exposición al fuerte viento de la Patagonia. Este último es el punto desde donde comienza oficialmente el sendero a la Estancia Túnel. Hasta ahí se puede llegar en auto o bicicleta también, pero solo hasta ese lugar.

Ushuaia
Una vez que pasamos la tranquera que da inicio al sendero, el camino a recorrer será de aproximadamente unos 3 kilómetros por una colina verde de poco desnivel. El paisaje es impresionante, de un verde intenso y bosques de Ñires que se alternan cada tanto con valles despejados. El fabuloso canal del Beagle nos acompaña durante una gran porción del camino. Cabe destacar que es recomendable detenerse por momentos a observar el mar, ya que en él se pueden llegar a observar lobos marinos, orcas, delfines y hasta ballenas.
El recorrido hace una pausa en la estancia que da nombre al sendero, la Estancia Túnel. Este lugar que en el pasado funcionaba como fábrica de toneles, hoy no es más que una edificación vieja y abandonada.
Se puede continuar aún más desde ahí, unos kilómetros hasta el Río Encajonado, aunque esta parte del sendero no difiere al tramo anterior en cuanto a calidad y variedad de paisajes.

Ushuaia

Si queremos vivir la experiencia de navegar por las aguas australes un paseo en catamarán por el Canal del Beagle no dejará nada sin conocer.
Esta experiencia tiene la ventaja de ser accesible para cualquier persona, siempre y cuando no tenga facilidad para marearse.
El viaje tiene una duración de entre 3 y 5 horas, según que travesía se contrate. Durante este tiempo se podrá conocer las Islas de los pájaros y de los lobos, como también el faro Les Éclaireurs (conocido también como el faro del fin del mundo).
En las excursiones más largas, se visita también la pingüinera.

Otras actividades naturales dignas de conocer en Ushuaia son la Laguna Esmeralda y los senderos al Glaciar Martial y al Ojo del Albino. Lamentablemente no puedo hablar de ellas por desconocimiento, pero bueno, será ésta excusa suficiente para salir a vivirlas por experiencia propia.

¿Qué visitar en la ciudad?

Antes de continuar con esta lista quiero aclarar que, como dije antes, Ushuaia es un destino de aventura y como tal, este tipo de actividades son a mi criterio, un complemento para un día con clima desfavorable, o tal vez una excusa para hacer un corte y recuperar energías.
Quiero decir con estoy que, siempre que el clima acompañe, Ushuaia merece ser vivida al aire libre.
El museo marítimo y del presidio de Ushuaia es el sitio más importante de la ciudad.
Funcionó entre 1902 y 1947 como una de las principales prisiones de máxima seguridad de la época, ya que su situación climática extrema reforzaba la seguridad. Entre sus detenidos más famosos encontraremos a Simón Radowitzky o Cayetano Santos Godino (Alias el petiso orejudo).
Por otro lado, durante la década el 30, alojó un puñado de anarquistas y dirigentes de la UCR a modo de prisioneros políticos.
Un pabellón completo del presidio se encuentra dedicado exclusivamente a la historia Naval Argentina, que se exhibe a través de maquetas y objetos de poco valor histórico y en un pobre estado de conservación.
Los viajeros suelen visitar este museo atraídos por la curiosidad de su temática, sin embargo es mejor hacerlo sin esperar tanto de él, ya que si se ingresa con la expectativa alta suele decepcionar.

Ushuaia

Podemos ocupar cualquier otro momento libre con el pequeño museo del fin del mundo. Allí se exhiben principalmente los restos del naufragio «Duchess of Albany», un poco de la historia de la cultura Yamaná y algunas aves disecadas.

Las mejores actividades de ciudad que se puede hacer en Ushuaia, son las gastronómicas.
Que mejor complemento para un sacrificado día de caminatas que una buena porción de cordero fueguino, una merluza negra o un gran plato de centolla? Ushuaia tiene por suerte un buen número de restaurantes y cantinas donde degustar estas delicias de la cocina local, acompañadas tal vez por una cerveza artesanal de las tantas de la zona.
Si se llega por al tarde, y el clima frío acompaña la situación, no habrá nada mejor que tomar un chocolate caliente con alfajores en una de las chocolaterías de la avenida San Martín.
Y es que comer en Ushuaia es un verdadero placer, la variedad de platos no es grande pero sabe compensarse con la exquisitez de cada uno de sus sabores.

muelle

Definitivamente Ushuaia es un destino diferente, dentro de la amplia variedad de paisajes que Argentina tiene para ofrecer.
La eterna belleza de su inmensidad austral obliga hasta al viajero más experimentado a sentirse un poquito más humilde, y a la vez, reflexivo sobre su entorno.

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