Ushuaia: El sueño del faro

El sueño del faro

Por Marisa Malatesta especial para Revista Latitud

Visitar la ciudad de Ushuaia , fue parte de un viaje en el que recorrí parte de la Patagonia . Por eso, para llegar hasta allí partimos desde el  aeropuerto de El Calafate en un vuelo hasta el aeropuerto Internacional de Malvinas Argentinas,  ubicado a orillas del mar, en una pequeña península situada al sur de la ciudad . De más está decir, que me preocupaba un poco ese vuelo . Me habían dicho que el aterrizaje era complicado por el fuerte viento y peligroso por estar a orillas del mar. Por suerte sucedió todo lo contrario y la experiencia fue totalmente placentera.

fotografía de Marisa Malatesta
fotografía de Marisa Malatesta

Al llegar a destino partimos hacia el hotel,  estaba ubicado a orillas del Canal de Beagle y desde el salón comedor, durante la cena, disfrutábamos de esos mágicos e interminables atardeceres fueguinos.  Allí dejamos las valijas y partimos hacia el muelle turístico,  donde abordamos el catamarán,  con destino al tan esperado momento de estar frente al faro.

El viaje por mar  es maravilloso, la vista de la bahía de Ushuaia es imperdible, obviamente el frío se siente, aún en enero y a esa altura del viaje el peinado poco importa, así que, lo mejor es dejar que el viento patagónico cumpla con todos sus caprichos.

fotografía de Marisa Malatesta
fotografía de Marisa Malatesta

Antes de llegar a destino hicimos una parada en la isla Bridges , donde recorrimos un sendero para descubrir asentamientos yámanas, su flora, su fauna y disfrutamos de su punto panorámico.

Minutos después continuamos viaje hacia Isla de los Lobos e isla de los Pájaros, donde nos detuvimos unos momentos para descubrir la fauna del lugar.

fotografía de Marisa Malatesta
fotografía de Marisa Malatesta

Continuamos viaje hasta encontrarnos con el faro Les Eclaireurs, ubicado a 16 kilómetros de Ushuaia (vale la aclaración: este no es el faro del fin del mundo). Mi emoción fue tan grande que me temblaba el pulso, igual pude  tomar fotografías. Allí el capitán con gran destreza navegó alrededor del islote, lo que nos permitió ver al faro desde diferentes perspectivas. El paisaje es bellísimo, y el color rojo y blanco con que está pintado contrasta con los infinitos azules de nuestros confines australes. Sueño cumplido, doy gracias por eso.

fotografía de Marisa Malatesta
fotografía de Marisa Malatesta

Ésta sin duda, fue una experiencia muy emotiva que recomiendo, tanto que, además de leer un libro, plantar un árbol y tener un hijo, yo agregaría “ conocer el faro “

 

Comentarios

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here