Caminar sobre la Laguna Esmeralda congelada: Ushuaia en invierno

Caminar sobre la Laguna Esmeralda congelada: Ushuaia en invierno

por Barbara de los Ángeles Ortiz, especial para Revista Latitud

Este es uno de los trekking más bellos de Ushuaia, ya que la laguna posee un encanto inigualable, tanto en verano como en invierno. Su belleza se dibuja de diferentes paisajes y colores a lo largo del año. 

La Laguna Esmeralda se encuentra en el Valle Tierra Mayor, junto al cerro Bonete en la Sierra Alvear, a solo 20 km de Ushuaia. Para llegar hasta la laguna debemos dirigirnos por la ruta 3 con rumbo norte. Justo antes de la entrada al Valle de Lobos hay un lugar al costado de la ruta donde se puede dejar el automóvil y al descender podrán ver el letrero que indica el camino a seguir para llegar a la Laguna. 

La distancia total (ida y vuelta) es de 9 km, por lo que se puede llegar caminando, en un poco más de 2 hs. Mi hermana y yo fuimos en temporada invernal, pleno julio, preparadas con zapatillas de trekking impermeables, pantalones y camperas impermeables, con guantes, bastones de trekking, y por supuesto agua y comida de marcha. 

Ushuaia

Esta excursión nos permitió recorrer un sendero natural que se introduce poco a poco en un profundo valle. Los carteles indicaban la dirección que debíamos tomar, y al iniciar la caminata lo primero que encontramos fue un pequeño bosque que gradualmente te adentra en uno de los típicos turbales australes que tiene la provincia de Tierra del Fuego. En realidad, vimos parte del turbal, ya que estaba casi completamente cubierto de nieve. 

La parte más extenuante fue un empinado ascenso, bellamente rodeado de árboles de árboles, aunque arriesgado porque la nieve que se derrite y vuelve a congelarse formando el peligroso pie de hielo sobre el suelo. Luego de varias patinadas, nos abrimos paso al costado del sendero, donde la nieve llegaba hasta las rodillas, pero era mejor que seguir arriesgándonos a un resbalón. El regreso es mucho más fácil, y con cuidado se puede descender una gran parte haciendo culopatín.

Ushuaia

Al finalizar la subida, el sendero dejó de ser visible, queda oculto en la nieve gruesa. Nuestros bastones nos ayudaron a saber por dónde pisar. Llegamos a un arroyo y cruzamos un puente, donde una guía nos avisó que tengamos cuidado, pues como poco antes habíamos comprobado, algunas partes del camino eran resbaladizas, con nieve, barro, y pies de hielo en las rocas.

Caerse al arroyo con aguas de temperaturas cercanas a cero no era una opción. El camino volvió a internarse en el bosque y se bifurcó. Atrás de un cerro cubierto de nieve, estaba la Laguna Esmeralda, tan magnífica y apacible.

          Ahí abajo, sin viento y con una vista paradisíaca, nos esperaba su agua clara y fría. Parte de la laguna estaba congelada, con un espesor de hielo que era lo suficientemente alto para poder caminar unos metros. Descansamos y comimos rápido, una regla de trekking invernal es no quedarse mucho tiempo quieto, porque tu cuerpo tiene una temperatura luego de estar caminando durante horas y se contrasta mucho con la del ambiente. El receso duró poco, sacamos fotos al lugar y los hongos típicos que crecen en los árboles: pan de indio. Esas montañas imponentes y la laguna nos llenaron de paz y felicidad. 

Ushuaia

Aunque la caminata a la Laguna Esmeralda no es difícil, es recomendable contar con un guía especializado para hacerla. Es importante contar con ropa adecuada para el invierno, zapatos impermeables deportivos o de trekking, ropa cómoda y agua para mantenerse hidratado.

En nuestro caso el clima sumó un factor de complejidad a la caminata, el sol del día anterior había derretido parcialmente la nieve, que volvió a congelarse en una fina y resbaladiza capa de hielo durante la noche, y peor aún, la nevada de la madrugada los tapó con una fina capa de nieve. Aunque ambas conocíamos la nieve y habíamos hecho trekking en la Antártida, fue todo un desafío, aunque pensándolo bien hubiera sido conveniente conseguir los grampones para disfrutar mejor el recorrido. 

Barbara Ortiz

También es aconsejable ir preparado para nieve profunda, llevar raquetas para nieve ya que de acuerdo a la densidad puede variar la profundidad. Además, tener bastones de trekking nos ayudó mucho, porque no se ven los ríos y las turbas, ¡la nieve cubre todo! Es una gran odisea no ver el sendero y no saber que hay abajo. Los palos de madera son una gran alternativa para los bastones de trekking. 

 

Existe la posibilidad de continuar ascendiendo hacia el Glaciar Ojo del Albino. Este camino tiene mayor dificultad y de una duración de nueve a diez horas para la cual es imprescindible contar con la ayuda de un guía local.

Barbara Ortiz

Sin dudas fue una de las mejores excursiones invernales que hice, Ushuaia tiene ese toque especial que la vuelve única. Fue la primera vez que caminé sobre una laguna congelada, de fondo la majestuosa montaña y el paisaje cubierto en su totalidad de nieve. Recomiendo que se animen a visitar el fin del mundo en invierno y conozcan la naturaleza desbordada de una belleza blanca. Después de todo, en la ciudad de Ushuaia los esperará siempre una taza de chocolate caliente, ideal para calentar el cuerpo y seguir soñando despierto.

Barby

 

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