Villa Pehuenia

Villa Pehuenia, un lugar dónde disfrutar es lo natural

Por Agostina Garnica especial para Revista Latitud

Villa Pehuenia es un lugar paradisíaco, un oasis para aquellos que buscan relajarse de la vida en la ciudad, donde podrán cambiar los ruidos molestos por el susurro del viento y el trinar de los pájaros.

Situada a 1200 metros sobre el nivel del mar,  en la provincia de Neuquén y a tan solo 10 kilómetros de la República de Chile encontramos Villa Pehuenia. Esta fascinante aldea de montaña brinda a sus turistas hospitalidad, servicios, aventura y nieve por doquier.                

 No obstante lo más característico de este hermoso lugar es la comunidad que habita, Mapuche Puel. El mapuche es, tal vez, uno de los pueblos originarios más conocidos de nuestro país. También uno de los más numerosos y mejor organizados. Presentes en las provincias de Buenos Aires, La Pampa, Rio Negro y Chubut, en Neuquén superan la cuarentena las agrupaciones que habitan el territorio provincial.

Villa Pehuenia

«El mapuche es, tal vez, uno de los pueblos originarios más conocidos del sur de Argentina»

A orillas del Lago Alumine, la comunidad Puel le otorga a Villa Pehuenia un sello de identidad distintivo que se manifiesta en su rica cultura ancestral. Y a menos de diez kilómetros del casco urbano de la villa, están gestando una experiencia única en el mundo: un parque para la práctica de deportes invernales creado y administrado por una agrupación aborigen. Desde 2013 la comunidad cuenta aproximadamente con 300 personas de las cuales cerca de 50 están ligadas al quehacer cotidiano de las actividades que proponen en el cerro Batea Mahuida.

El proyecto de creación del Parque tuvo su inicio a fines de la década de 1990. Con la voluntad y la convicción de diversificar sus actividades económicas, netamente agropecuarias, y evitar la migración de los más jóvenes. Los principales referentes de la agrupación obtuvieron el financiamiento del gobierno provincial para la construcción de la infraestructura básico del parque.

Villa Pehuenia

El parque 

El parque, distante a 320 kilómetros de la ciudad de Neuquén, se encuentra situado a 1600 metros sobre el nivel del mar, enclavado en un bello paisaje de montañas, lagos y milenarios bosques de pehuenes, en el corazón de la cordillera de los Andes. Su nombre mapuche significa depresión de la montaña, ya que la misma tiene forma de recipiente.

Su privilegiada ubicación geográfica permite largas temporadas que se extienden de Junio a Octubre, ofreciendo la mejor calidad de nieve para los amantes del ski y el snowboard. La calidez de su gente y el imponente marco natural que lo rodea, convierten al parque en el lugar ideal para aprender a esquiar y disfrutar de la nieve en familia.

El parque permite la práctica de todas las modalidades de Ski: alpino, nórdico y snowboard. Posee dos medios de elevación: un T-bar de 600 metros y un poma de 200 metros. También cuenta con tres pistas de similar extensión con pendientes que van desde 10 a 25°.  Cuenta con un circuito de ski de fondo y una pista de trineos. La escuela de ski, a cargo de capacitados instructores mapuches, ofrece clases individuales y grupales, garantizando una experiencia divertida y segura. 

«La calidez de su gente y el imponente marco natural que lo rodea, convierten al parque en el lugar ideal para aprender a esquiar»

En el Batea Mahuida se respira un ambiente muy cálido y familiar. Tuve la oportunidad de estar ahí y es espectacular ver como los grupos de familias llevan su mesita con reposeras y arman un hermoso picnic en la nieve. Durante el verano cuando la nieve ya no es la protagonista, da lugar a la práctica de turismo aventura. Se pueden realizar rafting, cabalgatas y caminatas, entre otros deportes.

También se puede realizar el circuito Pehuenia,  recorrido magnífico de 200 kilómetros que permite deslumbrarse con los lagos Alumine, Moquehue, Nonpehuen, Ñorquinco, Pilhue, y apreciar siluetas imponentes de los cerros Bella Durmiente, Relem, Impodi, Clucnu y Champiru. Encontramos ríos colmados de salmónidos y sendas que recorren las montañas. Playas de todo tipo que se despliegan en 40 kilómetros de bahías, golfos, penínsulas y acantilados.

Pero si visita Villa Pehuenia no debe dejar de realizar el ascenso al cráter del volcán Batea Mahuida. Si bien lleva su tiempo el ascenso vale la pena realizarlo. Este mismo puede realizarse en cabalgatas con una duración de dos horas por la ida y dos horas por la vuelta, caminatas con una duración de cuatro horas (también dos horas por la ida y dos horas por la vuelta) y en auto hasta el punto de las tres antenas donde lo dejara  y caminara hasta la cima.

Desde allí  se contempla la inmensidad de los lagos Moquehue y Aluminé,  los volcanes chilenos Icalma, Sollipulli y Villarrica. Del lado argentino también se puede ver el Lanín.

Por todo lo anteriormente nombrado y aún más, esta aldea que recibe a miles de turistas durante todo el año, lo espera para que pase unas vacaciones inolvidables donde los paisajes quedarán guardados en su retina. 

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